Los problemas de salud mental son problemas de salud
Le recomendamos que piense en los desafíos de la salud mental de su hijo como lo haría con otras enfermedades o problemas de salud.. Si su hijo tiene una infección de garganta, una fractura o una enfermedad crónica, experimentará síntomas preocupantes o dolor, recibirá la atención médica que necesita y pasará por el proceso de recuperación. Sin embargo, eso no quiere decir que nunca más volverá a enfermarse de lo mismo o a tener una lesión similar. Y si sucede, no es culpa de nadie. Nadie hizo nada malo.
Lo mismo sucede con la ansiedad, la depresión, el estrés y con otros problemas de salud mental. Cuando su hijo termina el tratamiento ambulatorio de la salud mental, significa que ha concluido ese episodio específico de la atención médica. Pero tenga presente que podría ser solo eso: un episodio de todo el recorrido de la atención médica. Su hijo vivirá desafíos, factores de estrés emocional, cambios hormonales y otras situaciones. Es decir, afrontarán la vida misma. Y la vida trae consigo desafíos y estrés para todos nosotros. En ocasiones, incluso los momentos felices o positivos pueden causar un aumento del estrés.
A veces, su hijo podrá superar estos desafíos por si mismo usando las habilidades y los aprendizajes que hayan desarrollado. Mientras que en otras, podrían tener más dificultades. Sus desafíos de salud mental podrían aparecer e impedirle participar en la escuela, interactuar con sus amigos o con la familia. Cuando eso sucede, es mejor afrontar tales desafíos con ayuda de los profesionales en salud mental.
Si su hijo necesita volver al tratamiento ambulatorio, o si necesita otro nivel de atención de la salud mental, sepa que es una situación común, similar a un niño que sufre varias fracturas a lo largo de la vida o que necesita atención periódica para el asma. Es parte de la vida y de crecer.
Encuentre rutinas saludables en su comunidad
Cuando su hijo concluye el tratamiento ambulatorio, podría volver necesitar de atención de la salud mental más adelante, o quizás no. Sin embargo, lo que todos los niños necesitan en una situación como esta son actividades que les den un sentido de comunidad, un propósito y confianza. Ayude a su hijo para que encuentre un grupo de compañeros e intereses positivos que le permitan aumentar su autoestima. Estos pueden incluir:
- Voluntariados
- Pasatiempos, proyectos o intereses positivos
- Expresiones creativas como el arte o la música
- Clubes o actividades en la escuela o en la comunidad
- Deportes u otras actividades físicas
- Aprender una nueva habilidad
- Pasar tiempo con la familia y con los amigos
- Si es adecuado, un empleo
Conéctese con la escuela de su hijo
Cada escuela ofrece distintos recursos para la salud mental a sus estudiantes, por lo que es importante que conozca los servicios disponibles para su hijo. Estos son algunos recursos de apoyo comunes por los que puede preguntar en la escuela de su hijo:
- Consejero escolar: Entienda la función del consejero escolar de su hijo y cómo su hijo podría aprovechar este servicio. Algunos consejeros se enfocan en brindar asesorías sobre educación universitaria y profesional más que en temas emocionales o conductuales.
- Psicólogo escolar: ¿Hay un psicólogo disponible en la escuela de su hijo? Si lo hay, ¿cuál es su función? ¿Hay otros profesionales en la escuela de su hijo que puedan ayudarlo?
- Maestros: Explíquele a los maestros los desafíos de salud mental de su hijo, pídales una comunicación abierta y converse con ellos con regularidad. Anime a su hijo a que abogue por sus intereses lo más que pueda y hágalos que participen en las conversaciones. Incluso los niños pequeños pueden hacer esto.
- Programa de educación individualizada (IEP) o Plan 504: Si su hijo ya tiene un IEP o un Plan 504, considere hablar con el terapeuta y con los maestros sobre las posibles actualizaciones. Si su hijo no tiene uno de los planes mencionados, pero está teniendo dificultades en la escuela, hable con su profesional de la salud mental y con el equipo de la escuela sobre los posibles beneficios de contar con un plan de apoyo formal.
Vuelva a conectarse con el médico de su hijo
A medida que su hijo completa la transición del tratamiento ambulatorio, es importante que sus profesionales de la salud mental se comuniquen y se coordinen con el médico de atención primaria de su hijo (PCP, siglas en inglés) para conversar sobre el tratamiento. Hable con el PCP de su hijo acerca de la información más reciente derivada del tratamiento de salud mental y sobre cualquier otro aspecto que le permita a su PCP seguir atendiendo a su hijo, por ejemplo, si su hijo tiene un IEP o un Plan 504. Si su hijo toma medicamentos para la salud mental, considere hablar con su PCP acerca de si aceptaría encargarse de la gestión continua de los medicamentos de su hijo. Programe chequeos frecuentes con su PCP para que pueda supervisar la salud mental de su hijo y brindarles apoyo si necesitan volver a ponerse en contacto con los servicios de terapia más adelante.
Cuídese y cuide de su salud mental
Cuando su hijo enfrenta desafíos de salud mental, su instinto será enfocar toda su energía en ayudarlo. Es posible que hayan pasado por mucho para llegar a donde están ahora, y que usted esté agotado y que haya dejado de lado sus propias necesidades.
Posiblemente haya escuchado esto muchas veces, pero lo cierto es que: para cuidar de sus seres queridos, primero debe cuidarse a sí mismo.
Siga algunos pasos básicos para proteger su salud mental y su bienestar emocional. Participe en las actividades que usted disfrute. Aproveche su sistema de apoyo y hable con sus amigos y familiares de confianza sobre lo que está pasando. Si lo necesita, busque servicios de salud mental para usted. Busque actividades y recursos que disfrute, que le den un sentido de propósito y que se ajusten a su vida, pero asegúrese de hacerlo por su propio bienestar.
Y también, considere compartir la historia de su familia. Los problemas de salud mental aún enfrentan la estigmatización y la mejor manera de cambiar esto es creando consciencia.